En un proceso gradual de desmonte de medidas de seguridad, Tuluá comienza a recuperar la normalidad en sus principales vías. Tras la implementación de restricciones preventivas debido a amenazas de grupos armados, principalmente las disidencias de las FARC, las autoridades locales han iniciado la reapertura de las vías, aunque algunos tramos seguirán cerrados en horas nocturnas como parte de las acciones para garantizar la seguridad en la región.
El Secretario de Gobierno de Tuluá, José Martín Hincapié Álvarez, explicó que las medidas adoptadas hace algunas semanas, en respuesta a las amenazas contra instalaciones de la fuerza pública y centros penitenciarios, no fueron producto de hechos violentos en el municipio, sino de una intervención preventiva frente a las alertas de seguridad a nivel nacional. A pesar de que algunos municipios del Valle del Cauca experimentaron hechos de violencia, Tuluá no fue uno de los focos de estos sucesos, lo que permitió que las restricciones fueran levantadas paulatinamente.
Las vías cercanas al comando de estación de policía y el centro penitenciario de mediana seguridad continuarán con restricciones parciales. En particular, la vía 15 y la vía paralela al centro penitenciario seguirán cerradas entre las 8:00 p.m. y las 6:00 a.m. para prevenir riesgos asociados a la seguridad. Estas medidas, que habían generado inquietud entre los ciudadanos, estarán vigentes hasta la próxima semana, momento en el que se hará una nueva evaluación de la situación para determinar si se continúan o se levantan.
El impacto de los cierres viales ha sido uno de los temas más comentados por los habitantes del municipio. En particular, los comerciantes han manifestado preocupación por las afectaciones en la movilidad y el comercio local, dado que los cierres afectaron el flujo de personas y vehículos en algunos puntos estratégicos de la ciudad. Hincapié Álvarez reconoció estos inconvenientes, pero insistió en que las restricciones fueron una medida temporal necesaria para garantizar la seguridad y bienestar de la población. “Lo más importante es que no se ha afectado la vida e integridad de ninguna persona”, afirmó el Secretario.
Por otro lado, algunas restricciones adicionales, como la prohibición de venta de combustible en recipientes no autorizados, continúan vigentes y se mantendrán hasta la próxima semana. Esta medida busca prevenir situaciones de riesgo asociadas al almacenamiento y transporte de combustibles de manera ilegal.
El desmonte gradual de las restricciones en Tuluá refleja el esfuerzo por equilibrar la seguridad pública con la normalidad de la vida cotidiana. Las autoridades municipales continúan trabajando en conjunto con las fuerzas del orden para evaluar constantemente la situación y, en caso de ser necesario, ajustar las medidas para seguir protegiendo a los ciudadanos.
