En el municipio de Andalucía, reconocido como la «Capital de la Gelatina», una emprendedora ha comenzado a abrirse camino en un terreno poco explorado pero prometedor: el cultivo de hongos Orellana. Se trata de Luz Stella Posada, quien a través de su iniciativa Productos de Orellana ha logrado combinar sostenibilidad, innovación y salud en una propuesta que empieza a ganar terreno en la región.
La orellana, también conocida como Pleurotus ostreatus, es una seta comestible de alto valor nutricional. Aporta proteína de alta calidad, todos los aminoácidos esenciales, selenio y vitaminas del complejo B, lo que la convierte en una excelente alternativa para fortalecer el sistema inmunológico. “Es muy versátil en la cocina y también tiene beneficios terapéuticos; ayuda, por ejemplo, en procesos de recuperación de pacientes con cáncer”, explica la emprendedora, quien ha encontrado en este cultivo una forma de transformar historias de vida cercanas al dolor en caminos de esperanza.
El proceso de producción inicia con el aprovechamiento de residuos agrícolas como rastrojos de gramíneas y leguminosas. Estos materiales sirven como sustrato natural, respetando los ciclos de descomposición que en la naturaleza cumplen los hongos. Posteriormente, se realiza la siembra del micelio, que tras una etapa de incubación pasa a una sala de fructificación donde, en menos de un mes, aparecen los primeros cuerpos fructíferos de la orellana listos para el consumo.
Pero este emprendimiento no solo apuesta por el cultivo, sino también por la transformación de las setas en productos alimenticios innovadores. Ceviche vegano, orellanas apanadas, lasañas vegetales, bombones de gelatina negra con orellana caramelizada y otras preparaciones hacen parte de la oferta con la que Luz Stella busca posicionar este ingrediente como protagonista en la cocina vallecaucana.
Además, el proyecto tiene una dimensión ambiental clave. Los residuos del cultivo no se desechan; se utilizan para producir compost, mejorar la calidad del suelo o incluso fabricar elementos biodegradables como recipientes. “Buscamos que cada parte del proceso tenga un propósito, desde el cultivo hasta el aprovechamiento final”, afirma.

Productos de Orellana funciona desde la vivienda de Luz Stella en la carrera 2 #7-17, en el municipio de Andalucía, y puede ser contactada vía WhatsApp al 315 659 8142. Aunque se trata de una producción artesanal, su impacto trasciende lo local: promueve el consumo responsable, genera conciencia sobre el uso de alimentos funcionales y abre posibilidades de desarrollo rural a pequeña escala.
Mientras la gelatina continúa siendo emblema del municipio, la Orellana empieza a ganar un espacio propio como símbolo de una nueva generación de emprendimientos: aquellos que respetan la naturaleza, transforman realidades y siembran bienestar.
