La ejecución del nuevo intercambiador vial en la carrera 40, al noroccidente de Tuluá, avanza de manera progresiva, consolidándose como una intervención clave para el fortalecimiento de la movilidad en este sector de la ciudad.
En la actualidad, los trabajos se concentran en el costado del Parque de la Familia, donde se realizan labores de excavación, demolición del antiguo pavimento y adecuación del terreno. Estas actividades hacen parte de la preparación del área donde se construirá la rotonda subterránea que permitirá una conexión directa entre la carrera 40 y el barrio Fátima, con el objetivo de mejorar el flujo vehicular y reducir la congestión.

Como parte del proceso constructivo, se ha realizado también el traslado de redes de acueducto, facilitando la apertura de nuevas vías laterales que se integrarán al sistema vial del intercambiador. Aunque en algunos tramos se ha reducido el espacio disponible para la circulación, el tránsito por la carrera 40 se ha mantenido habilitado, garantizando la conectividad de este corredor estratégico.
Desde una perspectiva ambiental, el proyecto ha incorporado ajustes técnicos al diseño original con el fin de conservar la mayor cantidad de árboles posibles y mitigar el impacto sobre el entorno urbano y natural. Esta acción responde al enfoque de planificación sostenible con el que se busca equilibrar desarrollo y preservación ambiental.
El intercambiador vial de la carrera 40 representa una solución estructural a los desafíos de movilidad en una zona de crecimiento urbano acelerado. Con su avance, se espera que Tuluá mejore la conectividad entre barrios, reduzca tiempos de desplazamiento y fortalezca su infraestructura vial de cara al futuro.
