Con el corazón puesto en el ring y la determinación marcada en cada entrenamiento, el boxeador tulueño Fabián Arley Solís se alista para enfrentar los Juegos Departamentales, una cita donde no hay espacio para la improvisación. El joven deportista de 75 kg ha dejado claro que su preparación no da tregua: entrena mañana y tarde, sin importar el cansancio, la pereza o el clima. “Así tengamos pereza de levantarnos, hay que meterle con toda. Aquí no se viene a perder la primera pelea. Aquí se viene a guerrear”, afirmó con tono decidido.

Solís ya tiene en la mira a uno de los rivales más fuertes: Buga. Aunque ya lo ha vencido en tres ocasiones, no se confía. Sabe que cada combate es distinto y que el contrincante llega recargado. “Hay que estudiarlo bien porque no se va a dejar ganar fácil. Me la va a fugar, como decimos nosotros, y hay que estar preparados”, aseguró.

Sobre los demás oponentes, reconoce que muchas caras son nuevas, pero eso no lo intimida. “Estoy muy preparado para combatir y para probar cómo están los demás. Aquí en Tuluá somos guerreros y no nos rajamos fácil”.

Para Fabián, colgarse una medalla no sería solo un logro deportivo, sino una emoción de talla olímpica. “Representar a Tuluá es una gran responsabilidad. Aquí en tierra caliente damos la pelea y no dejamos el trono tan fácil. ¡Vamos con toda y sin miedo!”.

Con cada guante, con cada golpe y cada gota de sudor, Solís reafirma su compromiso con el deporte tulueño, demostrando que en el ring, más que fuerza, se necesita corazón, estrategia y coraje.

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