La Administración Municipal de Tuluá puso en marcha un ambicioso plan de choque que busca la recuperación de 27.000 comparendos impuestos por la Policía Nacional entre los años 2020 y 2023, que no habían sido gestionados por las autoridades competentes en su momento.
El secretario de Gobierno, José Martín Hincapié Álvarez, explicó que muchos de estos comparendos están relacionados con infracciones durante el confinamiento por COVID-19, así como conductas que afectan la convivencia, tales como el consumo de sustancias alucinógenas en espacios públicos, riñas y desacato a la autoridad.

“Son más de 27.000 comparendos que activamos”, afirmó el funcionario. “Estamos adelantando procesos para iniciar cobros coactivos a través de la instancia correspondiente, porque los ciudadanos deben entender que vivir en sociedad implica respetar unas reglas básicas”.
Hincapié fue enfático en el impacto que estas infracciones tienen sobre la vida comunitaria, especialmente cuando se trata del uso indebido del espacio público. “Un parque, como el Lago Chillicote, debe ser un lugar para la familia, no un sitio de consumo de alcohol o drogas. ¿Qué padre va a llevar a su hijo a correr entre consumidores?”, cuestionó.
“El consumo no está prohibido, pero sí restringido. Hay que respetar los espacios de todos”, agregó.
El secretario recordó que los comparendos tienen implicaciones más allá del valor económico. Si no se cancelan a tiempo o no se conmutan por trabajo comunitario, pueden convertirse en obstáculos para acceder a empleos o realizar trámites administrativos. “Hemos tenido que descartar profesionales que aspiraban a prestar servicios por tener pendientes sanciones por consumo en espacios públicos”, reveló.
Sobre las sanciones que permanecen sin resolver, el funcionario indicó que ya se avanza en su gestión. “En años anteriores no se hizo el trámite de los comparendos. Ahora, quienes pensaron que podían burlarse de la ley verán cómo los cobros coactivos llegan sobre cuentas bancarias o propiedades”, advirtió.
Finalmente, hizo un llamado a los tulueños a familiarizarse con el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. “No podemos seguir creyendo que podemos hacer lo que queramos en la calle. El respeto por la norma es la base para vivir tranquilos y felices”.
