El Deportivo Cali Femenino dejó escapar puntos clave en los cuadrangulares de la Liga, tras empatar como local frente a Independiente Medellín.
El entrenador Jhon Albert Ortiz no escondió su molestia y reconoció que el equipo tuvo uno de sus partidos más discretos del año: “Nos faltó intensidad, rebeldía y ganas para cambiar la historia”, afirmó en rueda de prensa.

La jugadora Natalia Hernández también fue autocrítica: “Nos costó en la zona media, perdimos todos los rebotes y nos vimos superadas. Es algo que tenemos que corregir de inmediato”.
Con este resultado, el Cali deberá vencer en la última fecha a Internacional de Palmira para mantener viva la ilusión de llegar a la final. El equipo azucarero confía en recuperar su fortaleza en la posesión del balón y en las bandas, sus principales armas ofensivas.
