La Policía Nacional entregó un balance sobre los delitos que afectan a niños, niñas y adolescentes en Colombia. Las cifras, correspondientes a los últimos tres años, revelan un panorama complejo en el que los menores son víctimas directas de la violencia y, a la vez, reclutados por organizaciones criminales.
Según el director de la institución, general Carlos Fernando Triana Beltrán, en este periodo se registraron 977 casos de sicariato contra menores, 306 homicidios en riñas y 90 ataques cometidos por grupos armados organizados. El 73% de estos hechos ocurrieron con armas de fuego.

El informe también indica que 51.462 menores fueron víctimas de delitos sexuales y 48.593 sufrieron violencia intrafamiliar, mientras que más de 25.000 resultaron con lesiones personales en distintos hechos de intolerancia.
Otro de los puntos críticos es la instrumentalización de adolescentes en actividades delictivas. Las estructuras criminales los vinculan como mano de obra barata para el microtráfico, la minería ilegal, la extorsión y el transporte de material ilícito. En algunos casos, los entrenan en el manejo de armas y tácticas de combate.
La Policía señaló que en los últimos tres años 764 menores de edad fueron aprehendidos por homicidio, la mayoría de ellos en flagrancia.
En respuesta, la institución adelanta programas de prevención, estrategias de acompañamiento comunitario y labores de control en redes sociales, lo que ha permitido bloquear más de 8.800 páginas con contenido de explotación sexual infantil.
