En el corregimiento de Nariño, zona rural de Tuluá, se inició la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR). Según la información entregada, el proyecto beneficiará a más de 7.000 habitantes, incluyendo población flotante, y busca mejorar las condiciones de saneamiento y salud en la región.
La obra cuenta con una inversión superior a 4.500 millones de pesos y un área de 2.500 metros cuadrados. Durante su desarrollo, ha generado más de 80 empleos directos con mano de obra local.

Con esta planta se pretende reducir el impacto de las aguas residuales sobre el medio ambiente y contribuir a la mejora de la calidad de vida de las comunidades rurales.
