A sus 16 años, Gregorio Viedma encontró en el karate una oportunidad para crecer en disciplina y fortalecer su desarrollo deportivo. Hace apenas cuatro meses comenzó su entrenamiento y ya visualiza metas claras: llegar al programa Talentos y Reserva Deportiva y mejorar su nivel técnico.

Motivado por la recomendación de un amigo, Gregorio decidió unirse a la práctica del karate en Tuluá, atraído por los movimientos y la filosofía de esta disciplina. Su primera competencia fue un intercolegiado local, donde logró superar los nervios y ganar confianza en su rendimiento.

“Me llamó la atención el karate por su técnica y por lo que transmite. Lo más importante es atreverse, aunque haya miedo. Hay que hacerlo por pasión y convicción”, señaló el joven deportista.

El proceso de formación de Gregorio refleja el interés de las nuevas generaciones tulueñas por incursionar en distintas ramas del deporte, fortaleciendo su carácter y habilidades competitivas.

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