La Secretaría de Gobierno de Tuluá intensificará los operativos en el corregimiento de La Marina tras múltiples quejas por exceso de ruido, fiestas en fincas de recreo y la participación de menores en piques ilegales.
El secretario de Gobierno, José Martín Hincapié Álvarez, explicó que los controles serán pedagógicos y sancionatorios, recordando que la ley antirruido y un decreto municipal establecen sanciones severas para quienes incumplan las normas.
“Las fincas de descanso no pueden convertirse en discotecas rurales. Hay límites, horarios y sanciones claras. Vamos a garantizar la tranquilidad de nuestros campesinos”, indicó el funcionario.
El decreto municipal prohíbe la organización o participación en piques ilegales tanto en la zona urbana como rural. En caso de infracción, las autoridades aplicarán comparendos, inmovilización de vehículos y sanciones a los padres de menores involucrados.
