A sus 17 años, Luis Carlos Velasco Hernández, jugador del Club Real Tuluá, entrena todos los días con la ilusión de llegar al fútbol profesional. Vive en el barrio La Trinidad y se desplaza en bicicleta hasta el campo de prácticas, donde refuerza su velocidad y técnica como lateral derecho.
“Mi motivación es mi familia y poder salir adelante. El talento viene del barrio, solo necesitamos oportunidades”, afirma con convicción el joven futbolista.

Inspirado en Luis Díaz, Luis Carlos representa a los deportistas que desde los barrios populares de Tuluá están dejando huella, demostrando que la pasión por el fútbol puede transformar vidas.
