El Secretario de Gobierno de Tuluá, José Martín Hincapié Álvarez, entregó un balance de las medidas de seguridad implementadas durante el fin de semana, en el que se presentaron dos hechos lamentables: la muerte de un menor de edad en accidente de tránsito y un homicidio aislado ocurrido tras el cierre de establecimientos nocturnos.
Según el funcionario, las autoridades habían restringido la circulación de motocicletas entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre para prevenir los llamados piques ilegales, actividades en las que algunos jóvenes circulan en caravana realizando maniobras peligrosas.
“Estas medidas se adoptaron para proteger la vida y la tranquilidad de la ciudadanía. Sin embargo, algunos desatendieron las normas y lamentablemente un menor de 17 años perdió la vida. No fue persecución, fue un accidente producto de la imprudencia”, explicó Hincapié Álvarez.
El hecho ocurrió en la madrugada del 2 de noviembre, en el centro de la ciudad.
Durante la misma jornada, la Policía Nacional inmovilizó 65 motocicletas y expidió cerca de 200 comparendos por incumplimiento de las medidas.
El Secretario de Gobierno también se refirió a un segundo caso registrado esa noche, cuando un ciudadano fue asesinado por desconocidos.
El hecho, según aclaró, no tiene relación con las actividades de control vial.
“Es un hecho criminal aislado, ajeno a los eventos públicos, pero que igualmente rechazamos y lamentamos profundamente”, señaló.
El funcionario hizo un llamado a los padres de familia y a los jóvenes del municipio para que eviten participar en actividades que pongan en riesgo sus vidas, recordando que las medidas buscan prevenir tragedias y fortalecer la seguridad ciudadana.
