La Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional desarticuló el Grupo de Delincuencia Común Organizado “KAMBO”, dedicado al tráfico ilegal de veneno de rana amazónica. La operación se realizó simultáneamente en Bogotá, Cali, Filandia y San Diego, con cinco capturas y la incautación de equipos electrónicos utilizados en la red criminal.
El GDCO obtenía más de 1.500 millones de pesos al año mediante la explotación ilegal de la secreción de la rana Phyllomedusa, especie que habita en la Amazonía. El veneno era procesado en tablillas y enviado a destinos internacionales.

Según el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, la acción busca proteger la biodiversidad y frenar el comercio ilegal que amenaza ecosistemas sensibles. La operación se enmarca dentro de la Ley penal para delitos ambientales y representa un paso importante en la defensa de los recursos naturales de Colombia.
