En Tuluá, los propios ciudadanos han encendido las alertas frente a la creciente imprudencia de muchos conductores en las calles del municipio. Según los conductores consultados, el exceso de velocidad, el irrespeto por los semáforos y la falta de precaución se han convertido en situaciones frecuentes que elevan el riesgo de accidentes.
Francisco Zapata, conductor, explicó que “la gente no respeta los 30 kilómetros por hora dentro de la ciudad, todo es carrera, no respetan los semáforos”. Diego Mondragón, otro conductor, agregó que “se pasan los semáforos en rojo, uno tiene que estar todo el tiempo alerta. Hay demasiadas imprudencias, sobre todo de motociclistas”.
Los ciudadanos coinciden en que los controles de tránsito ayudan, pero que no son suficientes. Edison, también conductor, afirmó que “sí, los controles ayudan, pero falta más control. Aquí hay mucha gente muy imprudente”.
Algunos residentes han sido testigos de accidentes recientes que evidencian la gravedad de la situación. En uno de los casos, un joven motociclista sufrió heridas graves tras impactar con un vehículo. “El golpe fue en la cabeza, había mucha sangre. Aquí hay mucha imprudencia, la gente no respeta nada”, relató un testigo.
La comunidad hace un llamado a la responsabilidad y al respeto por las normas de tránsito, especialmente en esta temporada de celebraciones y mayor tráfico vehicular, para prevenir nuevas tragedias en Tuluá.
