Tras el atentado ocurrido en el barrio Mariano Ramos, en el oriente de Cali, que dejó como saldo la muerte de dos policías, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó su preocupación por la situación de seguridad que enfrentan las regiones.
La mandataria afirmó que los departamentos han tenido que asumir gran parte de la responsabilidad en materia de seguridad, pese a contar con recursos limitados. Según indicó, la reducción presupuestal ha impactado la capacidad para fortalecer a la Fuerza Pública, lo que obliga a destinar recursos propios para atender esta problemática.

Aunque desde el Gobierno departamental se han implementado estrategias como corredores seguros, fortalecimiento tecnológico y recompensas, Toro insistió en que estas acciones deben contar con un mayor acompañamiento del Gobierno Nacional.
Como muestra de este compromiso, la Gobernación del Valle anunció un aporte adicional de 200 millones de pesos a la bolsa de recompensa de la Alcaldía de Cali, para un total de 400 millones de pesos, con el objetivo de esclarecer el hecho y llevar a los responsables ante la justicia.
