La decoración navideña sigue siendo una de las expresiones que fortalecen el encuentro familiar en Tuluá. María Claudia Tabimba Hernández, decoradora del municipio, explicó cómo su trabajo combina creatividad, tradición y valores propios de la temporada.
Desde octubre, la decoradora inicia la planificación de sus diseños y la atención a sus clientes, al tiempo que prepara los detalles que comparte con su familia. Para ella, los arreglos navideños representan una oportunidad para promover la unión y el significado espiritual de la Navidad.

Tabimba resaltó que los colores y las luces influyen en la ambientación de los hogares, destacando el uso de tonos cálidos y blancos como elementos que transmiten alegría y tranquilidad durante la temporada decembrina.
