En desarrollo de los operativos de control realizados durante la temporada decembrina y en el marco de la Feria de Cali, la Policía Metropolitana logró la incautación de 580 botellas de licor adulterado que iban a ser distribuidas en diferentes sectores de la ciudad.
Las acciones se llevaron a cabo en corredores y zonas priorizadas, con procedimientos que permitieron detectar aguardiente de distintas marcas que no cumplía con las condiciones legales exigidas para su comercialización. Dos de las incautaciones se registraron en los barrios Obrero y Santa Elena.
El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, brigadier general Edwin Urrego Pedraza, señaló que estos controles buscan prevenir afectaciones a la salud pública y reiteró el llamado a comprar licor únicamente en lugares autorizados. Asimismo, recomendó desconfiar de productos con precios inferiores al promedio del mercado.
Las autoridades insistieron en que el consumo responsable y la verificación de las características del producto son claves para evitar riesgos durante las celebraciones de fin de año.
