Con el aumento del consumo de bebidas alcohólicas en diciembre y durante la Feria de Cali, las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para verificar el estado del licor antes de consumirlo y así evitar riesgos para la salud.
Uno de los principales elementos a revisar es la estampilla. Esta debe tener colores bien definidos, papel resistente y romperse al retirarla. Si la estampilla se desprende intacta o produce un sonido similar al de un envoltorio de dulce, podría tratarse de licor adulterado.
La tapa y el anillo de seguridad también son determinantes. En las botellas originales, ambos presentan el mismo color y el sistema de seguridad se rompe de manera uniforme al abrirla, sin ruidos ni desprendimientos irregulares.
Finalmente, se recomienda verificar que la botella no tenga rayaduras y que el líquido esté completamente limpio, sin partículas o impurezas visibles, ya que esto puede indicar una mala manipulación del producto.
Estas acciones preventivas permiten reducir el riesgo de intoxicaciones y proteger la salud durante la temporada de celebraciones.
