Luego del fuerte aguacero acompañado de granizada que se registró en la tarde del primero de enero de 2026 en varios sectores de Tuluá, la Administración Municipal activó de manera inmediata los protocolos de atención y verificación para evaluar posibles afectaciones y garantizar la seguridad de la comunidad.
Como parte de las acciones iniciales, las autoridades realizaron un monitoreo preventivo del comportamiento del río Tuluá, confirmando que no se presentaron variaciones significativas en su cauce ni incrementos en el nivel que representaran riesgo para los habitantes del municipio.

Posteriormente, equipos de la Administración Municipal, junto con Gestión del Riesgo, adelantaron recorridos por los sectores que habían resultado afectados durante las emergencias registradas los días 24 y 25 de diciembre. En estas zonas se evidenció presencia de agua sobre algunas vías y rebosamiento puntual de alcantarillas, situaciones asociadas al alto volumen de lluvias y a residuos acumulados en el sistema de drenaje.
De acuerdo con el balance oficial, estas condiciones fueron transitorias y el nivel del agua descendió rápidamente, sin que se presentaran inundaciones en barrios como Tomás Uribe, La Graciela, Siete de Agosto y Trinidad.
Durante el recorrido de verificación, se registró un hecho puntual en el barrio Buenos Aires, donde se presentó el desplome de la cubierta recientemente instalada del templo católico del sector. Las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas, ya que al momento del incidente no se desarrollaban actividades religiosas.
Ante esta situación, la Administración Municipal activó los protocolos de seguridad, aisló el área afectada y, en articulación con Gestión del Riesgo, inició las evaluaciones técnicas correspondientes. Asimismo, se solicitó al responsable de la obra la presentación de los diseños y planos estructurales para su revisión.
La Alcaldía de Tuluá informó que se mantiene el monitoreo permanente de las condiciones climáticas y reiteró el llamado a la ciudadanía para adoptar medidas de prevención, reportar oportunamente cualquier situación de riesgo y atender las recomendaciones de los organismos oficiales durante la temporada de lluvias.
