En medio del desarrollo del proyecto del Santuario de la Cruz del Picacho en Tuluá, desde la diócesis de Buga se dieron a conocer consideraciones sobre el alcance espiritual que tendría este espacio en la comunidad.
De acuerdo con lo señalado, el santuario se proyecta como un lugar destinado a la oración y a la peregrinación, donde los fieles podrán participar en actividades relacionadas con sus prácticas religiosas.
Según lo expuesto, este tipo de escenarios facilita la congregación de personas en torno a manifestaciones de fe, fortaleciendo tradiciones espirituales en la región.
Asimismo, se indicó que el lugar podría integrarse a recorridos que incluyan otros puntos de referencia religiosa en el Valle del Cauca, lo que permitiría ampliar la dinámica de visitantes vinculados a este tipo de turismo.
De igual manera, se mencionó que elementos simbólicos como la piedra traída desde Tierra Santa tendrían un significado especial para los creyentes, al representar un referente dentro de sus prácticas de devoción.
Finalmente, se señaló que estos espacios también promueven entornos de encuentro y reflexión para la comunidad.
