La apertura de la calle 23 se convirtió en una de las obras de mayor impacto social y de movilidad para el occidente de Tuluá. Más allá de representar una nueva conexión vial, el proyecto permite unir comunidades que durante décadas permanecieron separadas por la línea férrea.
La nueva vía facilitará la reorganización del tránsito en el sector, permitiendo que la calle 22 funcione en un solo sentido, mejorando la circulación vehicular y el acceso hacia lugares estratégicos como el Hospital Rubén Cruz Vélez y diferentes barrios de la zona occidental del municipio.
Dentro de las obras complementarias se realizó la instalación de ocho luminarias, fortaleciendo las condiciones de seguridad para conductores y peatones durante la noche.
Adicionalmente, se ejecutaron trabajos para aumentar la capacidad hidráulica mediante la instalación de nuevas tuberías que permitirán conducir adecuadamente las aguas provenientes del barrio Escobar, evitando afectaciones en el barrio Rojas y reduciendo el riesgo de inundaciones.
La intervención también contempla mejoras en señalización y demarcación vial, así como nuevas acciones que serán desarrolladas juntamente con la comunidad para adecuar los espacios aledaños y fortalecer la movilidad peatonal en este importante sector de la ciudad.
