Detrás de cada entrenamiento, cada gol y cada sueño que nace en la cancha, existe un respaldo fundamental: el de las familias que acompañan a sus hijos en el camino del deporte.
En la Escuela de Fútbol Los Merengues, ubicada en Tuluá, los padres de familia se han convertido en aliados permanentes del proceso de formación que lidera el cuerpo técnico, convencidos de que el fútbol es una herramienta para fortalecer valores, disciplina y hábitos de vida saludables.
Ángela María González, madre de uno de los deportistas, asegura que el deporte ha generado cambios significativos en el comportamiento y desarrollo personal de su hijo.
«Los niños necesitan ocupar su tiempo libre en actividades productivas. El deporte les ayuda a adquirir disciplina, responsabilidad y muchos valores que les servirán para toda la vida», afirmó.
Según relata, desde que su hijo ingresó a la escuela hace cerca de dos años ha observado avances importantes tanto en su comportamiento como en su compromiso con las responsabilidades diarias.
La madre de familia destacó además el trabajo que realiza el profesor Luis Fernando Sánchez, quien no solo fortalece las capacidades deportivas de los menores, sino que también promueve principios fundamentales para su crecimiento integral.
Para ella, espacios como este permiten que los niños se mantengan alejados de situaciones de riesgo, construyan nuevas amistades y desarrollen habilidades que les serán útiles en el futuro.
Finalmente, hizo un llamado a las familias para que motiven a sus hijos a practicar deporte y aprovechen estos escenarios de formación.
«Invito a todas las mamás y papás para que traigan a sus hijos. Aquí encuentran disciplina, valores, nuevos amigos y la posibilidad de cumplir muchos sueños», concluyó.
La Escuela de Fútbol Los Merengues continúa consolidándose como un espacio donde no solo se forman deportistas, sino también ciudadanos comprometidos con su futuro, gracias al trabajo conjunto entre entrenadores, jugadores y padres de familia.
