La Administración Municipal de Tuluá mantuvo activo el plan de atención integral luego de la declaratoria de calamidad pública ocasionada por las afectaciones derivadas del movimiento sísmico registrado en la región.
Las primeras evaluaciones permitieron identificar daños principalmente en mampostería, fachadas y algunos elementos estructurales de viviendas y edificaciones. En los casos que presentaban mayores condiciones de riesgo, las autoridades adelantaron valoraciones técnicas para determinar las medidas preventivas correspondientes.
De acuerdo con la Administración Municipal, una vez finalizadas las inspecciones y establecido el nivel de afectación, se contemplaría la entrega de ayudas humanitarias y subsidios de arrendamiento para las familias cuyas viviendas representaran un riesgo para sus habitantes.
Los equipos también continuaron revisando infraestructura pública, templos, escenarios deportivos y otras estructuras. Dentro de los puntos evaluados se encontraba el puente que comunica a Tuluá con Riofrío.
La respuesta institucional incluyó además labores para restablecer el funcionamiento de la red semafórica, el alumbrado y los servicios públicos, así como la disposición de maquinaria y transporte para retirar y trasladar los escombros.
Mientras avanzaban estas labores, las autoridades continuaron actualizando el censo de familias, viviendas y edificaciones afectadas, con el propósito de establecer las prioridades de atención y definir las acciones necesarias para la recuperación del municipio.
