Mauricio Castaño, residente del barrio Las Américas, contó los momentos de angustia que vivió junto a su familia durante el sismo del pasado 10 de agosto.

El terremoto registrado el pasado 10 de agosto dejó momentos de angustia para Mauricio Castaño, uno de los líderes del gremio de taxistas de Tuluá, quien relató cómo el movimiento telúrico puso en riesgo la estructura de su vivienda y obligó a su familia a trasladarse temporalmente.

Mauricio, residente del barrio Las Américas, explicó que al momento del sismo se encontraba en su vivienda, donde permanecían cinco adultos. El inmueble, de tres niveles, presentó condiciones que generaron preocupación entre sus habitantes ante la posibilidad de un colapso.

Según su relato, la situación llevó a tomar la decisión de reubicar a su familia, que durante varios años había desarrollado sus actividades principalmente en el primer nivel de la vivienda.

Ahora, la familia permanece fuera del inmueble mientras espera que los organismos encargados de la evaluación de daños realicen una inspección y determinen las condiciones de seguridad y los pasos que deberán seguir.

Más allá de las afectaciones materiales, la experiencia dejó preocupación entre los integrantes de la familia, que tuvieron que abandonar temporalmente su hogar ante el riesgo generado por los daños.

Mauricio espera que su experiencia también sirva para llamar la atención sobre la importancia de mantener medidas de prevención, conocer las rutas de evacuación y actuar con precaución ante situaciones de emergencia.

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