La Administración Municipal adelanta inspecciones en cerca de 120 sedes oficiales y establecimientos privados para establecer las condiciones de seguridad antes del regreso a clases.
Mientras continúan las acciones de atención por las afectaciones ocasionadas por el sismo, en Tuluá también avanzan las labores encaminadas a garantizar la continuidad del servicio educativo.
La Administración Municipal dispuso el envío de más de 150 elementos de mobiliario escolar hacia Barragán, entre pupitres para estudiantes, mesas y sillas para docentes y mobiliario especializado para los grados iniciales.
De manera paralela, equipos técnicos realizan la revisión de cerca de 120 sedes educativas pertenecientes a las 18 instituciones oficiales del municipio, con el propósito de identificar posibles daños y establecer las intervenciones necesarias.
Durante estas verificaciones también fue reportada una sede educativa en Monteloro que no presentó afectaciones por el sismo, pero sí registró daños ocasionados por un vendaval ocurrido horas después.
La Administración Municipal informó que cuenta con recursos destinados a atender las necesidades que sean identificadas durante las inspecciones.
Las revisiones también se extienden a los establecimientos educativos privados, donde se verifican las condiciones de las sedes que atienden aproximadamente a 9.000 estudiantes.
El objetivo de estas evaluaciones es establecer las condiciones de seguridad de los espacios educativos y avanzar en la normalización del servicio. La Administración Municipal espera que el regreso a clases pueda comenzar a partir del próximo martes, dependiendo de las condiciones de cada institución.
