Una semana después del terremoto del pasado 10 de agosto, las consecuencias del movimiento telúrico continúan visibles en el corregimiento de San Antonio, zona rural de Sevilla, donde también se registraron afectaciones en cerca de tres veredas.

El equipo de CNC Noticias llegó hasta el territorio para conocer las condiciones de sus habitantes y documentar los daños ocasionados por el sismo.

Uno de los lugares representativos de la comunidad es la Parroquia San Antonio de Padua. Según la información conocida en el lugar, el templo no presentó afectaciones estructurales de consideración, aunque la casa cural sí registró daños.

El párroco Víctor Mario Salazar se refirió a las condiciones del templo después del terremoto y a la situación que afronta la comunidad. La emergencia también dejó una víctima mortal en este corregimiento.

Luz Mery Cartagena, de 53 años, fue una de las tres personas que fallecieron en Sevilla como consecuencia del terremoto.

Los habitantes de San Antonio recuerdan a la mujer como una persona cercana a la comunidad, mientras afrontan el impacto que dejó su muerte.

A los daños materiales se suma la incertidumbre de las familias que deben revisar las condiciones de sus viviendas y determinar las acciones necesarias para recuperar sus hogares.

En medio de esta situación, la comunidad religiosa ha planteado la importancia de mantener espacios de acompañamiento y esperanza durante el proceso de recuperación.

San Antonio también mantiene una identidad relacionada con la conservación de la biodiversidad. Un mural ubicado en el corregimiento representa ese vínculo entre sus habitantes y el territorio.

Ahora, una semana después del terremoto, la comunidad enfrenta el reto de avanzar en la recuperación de las viviendas afectadas, procesar las pérdidas y retomar progresivamente sus actividades cotidianas.

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