Las intervenciones se realizan en estructuras que presentan riesgo de colapso y que podrían afectar a viviendas vecinas y transeúntes.
La Alcaldía de Tuluá continúa con las demoliciones controladas de viviendas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, luego de las evaluaciones técnicas realizadas a las estructuras que presentan condiciones de inestabilidad.
En el barrio Buenos Aires, los equipos intervinieron una vivienda de tres plantas que presentaba un riesgo inminente de colapso. De acuerdo con las evaluaciones, la estructura representaba una amenaza para los inmuebles ubicados en sus alrededores y para las personas que transitan por el sector.
Ante estas condiciones, se determinó la necesidad de realizar una demolición completa y controlada, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de intervenciones.
La Gobernación del Valle se sumó a estas labores con nuevos equipos especializados, con el propósito de ampliar la capacidad operativa y avanzar en la atención de los inmuebles identificados como prioritarios.
Heberth Osorio, coordinador operativo de maquinaria pesada del municipio de Tuluá, explicó que las estructuras que permanecen inestables pueden representar un riesgo para las viviendas cercanas y la comunidad, por lo que los equipos técnicos determinan cuándo es necesario proceder con su demolición.
Las intervenciones se realizan de manera controlada y de acuerdo con las recomendaciones establecidas durante las evaluaciones de cada inmueble.
Las autoridades mantienen el proceso de identificación y atención de las estructuras con mayores afectaciones, con el objetivo de reducir riesgos y prevenir nuevas emergencias en los sectores impactados por el terremoto.
