El Puesto de Mando Unificado mantiene la coordinación de las instituciones que participan en la respuesta a la emergencia.
Una semana después del sismo de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto y sentido con fuerza en Cali, las autoridades mantienen desplegadas sus capacidades para atender las zonas afectadas y acompañar a las comunidades que continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia.
La respuesta institucional se coordina desde el Puesto de Mando Unificado, donde participan diferentes entidades encargadas de las labores de atención, seguridad, búsqueda y recuperación.
Helicóptero y drones apoyan las operaciones
El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, brigadier general Herber Benavidez, destacó el uso del helicóptero Halcón de la institución y de drones durante las operaciones desarrolladas en la ciudad.
Estas herramientas han permitido realizar sobrevuelos sobre las zonas afectadas, identificar puntos críticos y apoyar las labores de búsqueda y atención adelantadas por las autoridades y organismos de socorro.
El componente aéreo se ha convertido en una herramienta para obtener información sobre sectores de difícil acceso y facilitar la toma de decisiones durante la emergencia.
Recuperación de cuerpos, una de las tareas más complejas
Durante esta primera semana también se han desarrollado labores de recuperación de cuerpos en los lugares afectados por el sismo.
Se trata de una de las tareas más complejas y dolorosas de la emergencia, tanto para los organismos que participan en los procedimientos como para las familias que permanecen a la espera de información sobre sus seres queridos.
La Policía Metropolitana señaló que continuará trabajando de manera articulada con los organismos de socorro y las demás autoridades mientras se mantienen las labores de atención y recuperación.
A una semana del terremoto, la emergencia entra en una nueva etapa, pero las operaciones en las zonas afectadas continúan mientras las autoridades avanzan en la atención de las comunidades y en la identificación de las necesidades que dejó el movimiento telúrico.
