La iniciativa reunió a ciudadanos, comerciantes, empresarios, organizaciones sociales y voluntarios de Mosquera para apoyar a las familias afectadas por el terremoto del 10 de agosto.
La solidaridad de los habitantes de Mosquera, Cundinamarca, llegó hasta Roldanillo, Valle del Cauca, con el envío de 70 toneladas de alimentos y elementos de primera necesidad destinados a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
La iniciativa involucró al sector público y privado, comerciantes, empresarios, representantes del sector gastronómico, organizaciones sociales y cientos de voluntarios, quienes durante dos días participaron en la recolección de las ayudas.
El primer despacho fue transportado en cuatro furgones y un camión del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mosquera. La recolección continuó posteriormente y permitió enviar un nuevo furgón con cinco toneladas adicionales.
Una ayuda que llegó desde otra región
La respuesta de los habitantes de Mosquera permitió reunir alimentos y diferentes elementos destinados a atender necesidades básicas de las familias damnificadas en Roldanillo.
El alcalde de Mosquera, Nelson Hernán Parra Laguna, destacó la participación de la comunidad y señaló que la iniciativa busca acompañar a los habitantes del municipio vallecaucano durante la emergencia.
“Hoy abrazamos a Roldanillo, Valle, con la solidaridad de 185.000 mosquerunos”, manifestó el mandatario.
Más allá de las ayudas materiales, la iniciativa evidencia cómo comunidades de otras regiones del país se han vinculado a la atención de los municipios afectados por el terremoto.
También anuncian apoyo para la reconstrucción
Como parte de esta iniciativa, la Administración Municipal de Mosquera anunció además que apoyará la reconstrucción de una de las viviendas afectadas en Roldanillo.
Este anuncio se suma a las diferentes acciones de solidaridad que han llegado al Valle del Cauca durante la emergencia y que, además de atender necesidades inmediatas, comienzan a vincularse con la etapa de recuperación.
Para Roldanillo, donde el terremoto dejó afectaciones en viviendas, infraestructura y actividad económica, estos aportes representan un respaldo adicional mientras las autoridades avanzan en la caracterización de los daños y en la definición de las obras necesarias.
La ayuda llegada desde Mosquera muestra que, frente a una emergencia de esta magnitud, la respuesta no se limita a las instituciones. La participación ciudadana y la solidaridad entre regiones también se convierten en un componente de la recuperación.
