La solidaridad con las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto continúa llegando al Valle del Cauca. Desde Norte de Santander arribaron tres camiones con cerca de 12 toneladas de ayudas humanitarias, destinadas a apoyar a las familias damnificadas y las acciones de recuperación que se adelantan en el departamento.
Entre los elementos recolectados se encuentran colchonetas, kits de aseo, alimentos no perecederos y alimento para mascotas. Las ayudas fueron reunidas durante una campaña en la que participaron gremios, empresas sociales del Estado, universidades, funcionarios públicos y ciudadanos de Norte de Santander.
El gobernador de ese departamento, William Villamizar, destacó la solidaridad de los nortesantandereanos y envió un mensaje de respaldo a las familias afectadas por la emergencia.
Las donaciones fueron recibidas en el centro de acopio instalado en las antiguas bodegas de la ILV, donde voluntarios se encargaron de descargar y clasificar los elementos antes de su distribución.
Ocho estaciones para organizar las donaciones
La clasificación de las ayudas se realizó mediante una cadena humana y ocho estaciones establecidas de acuerdo con el tipo de elemento recibido.
Las áreas fueron destinadas a tránsito y selección, aseo e higiene, mascotas, granos y enlatados, hidratación, materiales, abrigo y ropa.
Angie Villamizar, gestora juvenil de Norte de Santander, explicó que la campaña permitió reunir diferentes tipos de productos y señaló que parte de las ayudas recolectadas también fueron destinadas a comunidades afectadas en Risaralda y Quindío.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, agradeció las donaciones y destacó el respaldo recibido desde Norte de Santander durante la emergencia.
Más de 550 toneladas ya han sido distribuidas
El centro de acopio del Valle continúa funcionando con la participación de voluntarios y diferentes sectores de la sociedad.
Según Óscar Trujillo, director del Departamento Administrativo de Desarrollo Institucional de la Gobernación del Valle, más de 550 toneladas de ayudas humanitarias han sido distribuidas desde este punto hacia diferentes municipios del departamento.
A las donaciones provenientes de Norte de Santander se han sumado aportes de departamentos como Barranquilla, Boyacá, Meta y Nariño, además de las contribuciones realizadas por personas naturales y empresas.
El proceso también depende del trabajo de los voluntarios. Actualmente, cerca de 200 personas participan diariamente en las labores de clasificación, cargue y despacho de las ayudas.
De acuerdo con el balance entregado por la Gobernación, desde el centro de acopio se realizan despachos hacia aproximadamente cinco a siete municipios cada día.
La magnitud de las donaciones evidencia la respuesta solidaria que ha generado la emergencia, pero también plantea el desafío de garantizar que las ayudas lleguen efectivamente a las comunidades que las necesitan y que su distribución responda a las condiciones particulares de cada municipio.
Mientras continúa la atención de la emergencia, el centro de acopio mantiene sus operaciones como uno de los puntos desde los cuales se canalizan las donaciones destinadas a las familias afectadas por el terremoto.
