La Cumbre inicia una nueva etapa tras las afectaciones ocasionadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Más de 1.600 familias del municipio hacen parte del proceso de recuperación, mientras las autoridades avanzan en el retiro de escombros y en la preparación de la reconstrucción de las viviendas.
Durante un nuevo recorrido por el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro visitó el corregimiento de Lomitas, uno de los sectores afectados, para conocer las condiciones de las comunidades y verificar las acciones adelantadas.
De acuerdo con las autoridades municipales, hasta el momento han sido retirados más de 1.500 metros cúbicos de escombros, con apoyo de maquinaria facilitada por la Gobernación del Valle.
Como parte de este proceso, el departamento entregó una volqueta para fortalecer las labores de limpieza y retiro de material en las zonas afectadas.
Autoconstrucción asistida para recuperar las viviendas
La siguiente etapa contempla una estrategia de autoconstrucción asistida, mediante la cual las familias recibirían materiales y acompañamiento técnico durante el proceso de reconstrucción.
Ingenieros y otros profesionales estarán encargados de orientar las obras con el propósito de que las nuevas construcciones cuenten con condiciones adecuadas de seguridad.
Este modelo plantea que las familias participen directamente en la recuperación de sus viviendas, mientras reciben asistencia técnica durante las diferentes etapas de construcción.
Atención a población vulnerable
Dentro de las acciones previstas también se contempla atención prioritaria para personas con discapacidad y adultos mayores, además de acompañamiento psicoemocional para las familias que continúan enfrentando las consecuencias del terremoto.
Para este componente se encuentra disponible la Línea 106, con atención las 24 horas.
El alcalde de La Cumbre, Víctor Alfonso Collazos, destacó el acompañamiento recibido para avanzar en el retiro de los escombros y la atención de las comunidades.
La Gobernación del Valle indicó que continuará acompañando el proceso de recuperación de las más de 1.600 familias afectadas.
Ahora, el reto para el municipio será avanzar de la atención de la emergencia hacia la reconstrucción de las viviendas y establecer cómo se desarrollará este proceso en cada una de las comunidades afectadas.
