Una vivienda ubicada en la urbanización Bosques de Maracaibo, en Tuluá, registró un nuevo colapso estructural durante la noche, luego de que parte de su placa se desplomara.
El inmueble, propiedad de Diana Mosquera, ya había resultado afectado durante el sismo de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. En esa ocasión, una parte de la estructura colapsó, aunque las dos personas que habitaban la vivienda no resultaron lesionadas.
La nueva emergencia se presentó en la manzana 58, casa 16, donde el desplome ocasionó daños materiales. De acuerdo con las primeras hipótesis, las intensas lluvias registradas durante la noche, sumadas a los movimientos sísmicos reportados recientemente en el centro del Valle, podrían haber incidido en el colapso.
Sin embargo, estas circunstancias no han sido establecidas como causa definitiva y será necesario que las autoridades y los organismos competentes determinen las condiciones que llevaron al nuevo deterioro de la estructura.
Tras conocerse la emergencia, cerca de ocho unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tuluá acudieron al lugar para realizar una inspección y verificar las condiciones de seguridad. No se reportaron personas ni mascotas lesionadas.
Durante la mañana, Edwin Triana, director de la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo y Desastres de Tuluá, visitó la vivienda afectada y el inmueble vecino. El funcionario señaló que las dos familias serán priorizadas dentro del proceso de atención de la emergencia.
Triana también indicó que el municipio cuenta con recursos económicos para atender este tipo de situaciones y que se trabaja con las autoridades competentes en la definición de los mecanismos de acompañamiento y apoyo para las familias afectadas.
Las autoridades continúan además con la caracterización de los hogares afectados, con el propósito de verificar sus condiciones y establecer las ayudas que correspondan en cada caso.
