En Tuluá, niños que practican Karate-Do avanzan en su proceso de formación deportiva mientras desarrollan habilidades y aprenden valores como la disciplina, el respeto y la confianza en sí mismos.

Sahian Sánchez Hernández, Jerónimo Muñoz Bolañoz Ruiz, David Rozo Mosquera y Andrés González compartieron sus experiencias en esta disciplina y las enseñanzas que reciben durante los entrenamientos.

Bajo la orientación de su entrenador, Juan Carlos Rengifo, los pequeños deportistas continúan trabajando en sus capacidades físicas y personales, enfrentando nuevos retos y estableciendo metas dentro de su proceso de aprendizaje.

Más allá de las competencias y las medallas, la práctica del Karate-Do busca ofrecerles un espacio para fortalecer su carácter y adquirir herramientas que puedan aplicar en su vida cotidiana.

La experiencia de estos niños muestra cómo el deporte también puede aportar a la formación personal durante las primeras etapas de la vida.

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