En Pradera, Valle del Cauca, la patrullera María Alejandra Núñez Alegría desarrolla labores de participación ciudadana orientadas a la prevención, la integración y el acercamiento entre la Policía y la comunidad.
Con 22 años y cuatro años de trayectoria institucional, la uniformada trabaja en la Estación de Policía de Pradera, donde acompaña distintas actividades con poblaciones vulnerables.
Una de las experiencias que recuerda de su labor ocurrió en el hogar geriátrico La Divina Providencia, donde conoció a Pachito, un adulto mayor que conserva un deseo particular: conseguir un teléfono para comunicarse con su enamorada, Daniela.
La historia llevó a la patrullera a reflexionar sobre las necesidades de las personas mayores, quienes, además de cuidados, requieren compañía, atención y espacios para expresar sus sentimientos y ser escuchadas.
Su experiencia se enmarca en las acciones de participación ciudadana que buscan fortalecer los vínculos entre la institución policial y los habitantes del municipio.
En el Día de la Mujer Policía, que se conmemora cada 26 de octubre, esta historia pone de relieve una dimensión del servicio policial relacionada con la escucha, el acompañamiento y el contacto directo con las comunidades.
