La salud mental de niños, niñas y adolescentes requiere atención de las familias, las instituciones educativas y las redes de apoyo. Reconocer los cambios de comportamiento y escuchar a los menores sin juzgarlos puede contribuir a identificar situaciones que necesitan atención profesional.
Así lo explicó el psicólogo Juan Esteban Morales Cardona durante una entrevista con CNC Noticias Tuluá, en la que abordó los factores relacionados con la conducta suicida y la importancia de la prevención.
¿Qué factores pueden influir?
El especialista explicó que la conducta suicida es un fenómeno multicausal, en el que pueden intervenir factores biológicos, psicológicos y sociales. Entre las situaciones que pueden afectar el bienestar emocional de los menores mencionó los conflictos familiares, el acoso escolar, el ciberacoso y algunas experiencias relacionadas con las redes sociales.
También señaló que la transición de la niñez a la adolescencia está acompañada de cambios emocionales y sociales que requieren comprensión y acompañamiento.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Entre los cambios que pueden requerir atención se encuentran las alteraciones del sueño, la irritabilidad, las variaciones en el comportamiento, la disminución del rendimiento académico y las expresiones de desesperanza.
El psicólogo indicó que también es importante escuchar cuando un niño o adolescente manifiesta que no quiere seguir viviendo. Estas señales no constituyen por sí solas un diagnóstico, pero requieren atención y una respuesta cuidadosa por parte de los adultos.
¿Cómo deben actuar las familias?
Morales Cardona recomendó evitar frases que minimicen el sufrimiento de los menores o comparen sus dificultades con las de otras personas. En cambio, aconsejó escuchar, expresar comprensión y ofrecer un entorno donde puedan hablar sin temor a ser juzgados.
También invitó a los padres y cuidadores a prestar atención a los cambios en las relaciones sociales, el comportamiento y el estado emocional de sus hijos, sin concentrarse únicamente en el desempeño académico.
¿Qué papel cumplen los colegios?
De acuerdo con el especialista, las instituciones educativas pueden contribuir a identificar cambios de comportamiento, posibles situaciones de acoso y otras señales que requieran atención. Cuando se identifiquen dificultades que superen el manejo cotidiano del aula, es importante activar las rutas institucionales correspondientes.
¿Dónde buscar ayuda?
Si se presentan cambios preocupantes, se recomienda solicitar valoración profesional en los servicios de salud. Ante una situación urgente o señales de peligro inmediato, se debe acudir a los servicios de urgencias.
El psicólogo también resaltó que el acompañamiento no debe limitarse a una primera consulta, sino continuar de acuerdo con las recomendaciones de los profesionales.
Finalmente, hizo un llamado a niños, niñas y adolescentes a no guardar silencio ante situaciones difíciles y buscar apoyo en adultos de confianza, instituciones educativas o centros médicos.
Si un menor expresa que no quiere seguir viviendo, debe tomarse en serio, escucharse sin juzgar y buscar ayuda profesional de inmediato.
