La construcción del intercambiador vial de la carrera 40, en Tuluá, avanza hacia una nueva fase. Durante un recorrido por el proyecto, el alcalde Gustavo Adolfo Vélez Román confirmó que finalizaron los cuatro muros que servirán de apoyo para los dos puentes contemplados en la obra.

El siguiente paso será la instalación de ocho vigas prefabricadas, cada una con un peso aproximado de 14 toneladas. Según lo anunciado por la Administración Municipal, el montaje está previsto para este sábado 7 de noviembre.

Una vez instaladas las vigas, los trabajos continuarán con la construcción de las estructuras de los puentes, para posteriormente avanzar en la superficie de rodamiento y en la adecuación de las rampas de acceso y salida.

El proyecto busca mejorar la movilidad en este sector de Tuluá, facilitar la conexión entre barrios y zonas comerciales y fortalecer el acceso a puntos como el Parque de la Familia y la Cruz del Picacho.

La instalación de las ocho vigas representa la siguiente etapa constructiva de esta infraestructura vial.

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