Como cada Jueves Santo, los habitantes de Tuluá y sus alrededores se preparan para una de las actividades religiosas más esperadas del año: la peregrinación hacia la Santa Cruz del Picacho. Este evento, que ya cumple más de 20 años, reúne a miles de tulueños y visitantes para recorrer, en una caminata llena de fe y devoción, los seis kilómetros que separan la ciudad de la cima del Picacho, donde se encuentra la emblemática cruz.

La peregrinación está programada para salir este jueves 17 de abril a las 6:00 p.m. en punto desde la entrada de la Escuela de Policía Simón Bolívar. La caminata, que se realizará bajo la luz de las linternas, invita a los participantes a unirse en oración y a vivir una experiencia única de espiritualidad y comunidad.

William Peña Sabogal, coordinador de la peregrinación, hizo un llamado a la puntualidad y a la preparación física para el evento. “Es una caminata nocturna, por lo que es esencial llevar linterna, agua para hidratarse, ropa cómoda y deportiva, y, si es necesario, los medicamentos habituales. La caminata dura aproximadamente seis kilómetros y debe realizarse con mucha precaución”, destacó Peña Sabogal.

Además, se recordó que la peregrinación es apta para todas las edades, siempre y cuando los participantes tengan condiciones de salud adecuadas para caminar. Aquellos con movilidad reducida o problemas de salud podrán asistir en vehículos que seguirán el recorrido en la parte trasera de la procesión.

Durante el evento, los peregrinos estarán acompañados por miembros de la Defensa Civil y otros organismos de socorro, quienes velarán por la seguridad de los asistentes. Peña Sabogal aclaró que no se contará con transporte oficial de regreso, aunque algunos servicios particulares como mototaxis y taxis estarán disponibles para quienes deseen regresar en vehículo.

La peregrinación es un acto de profunda devoción, en el que los participantes oran por la paz de Colombia y del mundo. Este año, también se incluirá en las intenciones de oración la salud del papa Francisco, así como por los avances en los proyectos comunitarios de la región.

El 3 de mayo también se celebrará una nueva jornada en la Santa Cruz del Picacho, con un programa diferente que incluirá una salida más temprana y la celebración de la Santa Eucaristía. Los organizadores aseguran que ambos eventos son de gran relevancia para los tulueños y representan un momento especial para fortalecer la fe y el sentido de comunidad.

Con una nueva edición de la peregrinación en puerta, Tuluá se prepara para vivir un Jueves Santo lleno de devoción, oración y un profundo sentido de unidad, que reafirma el compromiso de los ciudadanos con sus tradiciones y su fe.

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