María Janeth Mejía Jaramillo es una de las vendedoras más antiguas del Lago Chillicote. Con 15 años de trabajo en este espacio, ha logrado combinar su oficio con un profundo compromiso por la conservación del parque, un lugar que para ella es más que su lugar de trabajo, es su hogar.

Desde su llegada, hace más de una década, María Janeth ha sido una pieza fundamental en el mantenimiento del Lago Chillicote, un lugar que se ha convertido en un pulmón verde esencial para la comunidad tulueña. «Este mayo cumplo 15 años aquí, en el parque. Soy una de las dolientes más antiguas de este lugar», comenta con orgullo, destacando su dedicación a la limpieza y el cuidado del espacio.

Cada día, María Janeth realiza tareas de aseo que incluyen la recolección de basura y el cuidado de los residuos en el entorno natural. «La jornada más importante es la de aseo. La hago todos los días. Cargo mis tarros de basura y recogemos todo antes de entrar», explica, subrayando su esfuerzo por mantener el parque limpio y seguro tanto para los visitantes como para la fauna local.

Su trabajo no solo implica limpieza, sino también educación ambiental. María Janeth se asegura de que los niños que visitan el Lago Chillicote respeten los animales y el ecosistema. «Nos mantenemos pendientes de los animales, las patitas, las garzas… y de que los niños no les tiren piedras al lago», dice, evidenciando su compromiso por proteger la biodiversidad que habita en el parque.

Además de sus tareas diarias, ha recibido capacitación sobre el manejo adecuado de residuos, lo que le permite aplicar prácticas más efectivas en su trabajo. «Nos han explicado mucho sobre cómo debemos empacar la basura, si es reutilizable o si es orgánica», señala. Esto, a su vez, le ha permitido ser un referente en la comunidad sobre cómo contribuir al cuidado del medio ambiente.

María Janeth también hace un llamado a la comunidad para que, al visitar el Lago Chillicote, respeten el espacio y colaboren en su limpieza. «Invitamos a todos los tulueños y a quienes nos visitan de otras ciudades y países, a que cuando vengan, lo dejen limpio como lo encontraron», concluye con un mensaje de esperanza y compromiso.

A través de su dedicación y esfuerzo constante, María Janeth Mejía Jaramillo ha demostrado que el trabajo individual, junto con la conciencia ambiental, puede hacer una gran diferencia en la preservación de espacios naturales. Su labor diaria es un ejemplo para la comunidad y una muestra de cómo la acción local puede contribuir significativamente a la protección del medio ambiente.

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