Este domingo, el clásico del Valle del Cauca promete ser una de las grandes fiestas del fútbol colombiano. En la Fecha 16 de la Liga BetPlay 2025, el América de Cali recibirá al Deportivo Cali en el estadio Olímpico Pascual Guerrero. Un duelo que, como bien dice la famosa canción del grupo Niche, «Aquí no se puede empatar». Con solo cuatro fechas restantes, este compromiso tiene todo para ser un infarto, pues ambos equipos se juegan muchísimo en la recta final del torneo.
América de Cali, que ocupa el quinto lugar con 26 puntos, se ve las caras con un Deportivo Cali que, aunque en el octavo puesto con 23 puntos, no está dispuesto a dejarse pisotear por su eterno rival. La diferencia de apenas tres puntos le da un condimento extra a este clásico que, más allá de la rivalidad, puede decidir quién da el salto a los cuadrangulares. Quien gane, se asegura respirar tranquilo en la recta final.
Alfredo Arias, técnico del Deportivo Cali, sabe lo que representa este partido. Para él, cada clásico es un desafío que hay que afrontar con el alma y con cabeza fría: «Siempre se ve como si fuera la primera vez. Es un partido que tiene mucho componente emocional, pero también racional. No podemos pensar que ya ganamos el último partido, ahora toca lo que viene, que es un clásico. Tenemos que ir allá, esforzarnos, ser humildes y jugar mejor que el rival», comentó el estratega uruguayo. Arias, con su experiencia en el fútbol colombiano, sabe que estos partidos no se ganan solo con estrategia, sino con mucho corazón y actitud.
Por otro lado, Juan Sebastián Quintero, volante del Deportivo Cali, también tiene claro lo que está en juego. Con la mirada fija en el objetivo, aseguró que este clásico es una final para su equipo: «Sabemos lo que nos jugamos. Este partido es fundamental para quedarnos dentro de los 8. Es una final para nosotros, y estamos comprometidos con la hinchada, con nuestras familias y con nosotros mismos. Este grupo tiene mucha jerarquía y está comprometido. Vamos a salir a darlo todo», afirmó el mediocampista, quien destacó el trabajo en equipo y el compromiso de sus compañeros.
Ambos equipos, con sus hinchadas a la expectativa, saltarán al campo con un solo objetivo: ganar. Los rojos, con la motivación de estar en casa, querrán sumar tres puntos para afianzarse en la parte alta de la tabla. Los verdes, por su parte, tienen en mente dejar claro que el clásico no se define por la ubicación en la tabla, sino por la actitud y el coraje en el campo.
Este partido será una verdadera prueba de fuego, no solo para los jugadores, sino también para los cuerpos técnicos, que deberán acertar en las decisiones tácticas. Lo que está claro es que la pasión será protagonista en cada rincón del estadio, en cada pase, en cada jugada. El fútbol colombiano tiene en este clásico una de sus mayores tradiciones, y este domingo, no será la excepción.
