La presencia recurrente de menores de edad en espacios públicos, especialmente durante los fines de semana, ha encendido las alarmas entre las autoridades locales, que piden a padres y cuidadores ejercer mayor control y responsabilidad en el hogar.

Según explicó el Intendente Noel Cardona, integrante del grupo de Infancia y Adolescencia, se ha detectado una alta participación de adolescentes entre los 13 y los 17 años en conductas consideradas riesgosas: circulación en motocicletas sin casco, sin documentación requerida y, en algunos casos, con motores de alto cilindraje. También se ha evidenciado su presencia en bares, discotecas o simplemente deambulando por las calles a altas horas de la noche.

De acuerdo con lo establecido en la Ley 1098 de 2006, este tipo de situaciones pueden considerarse como una forma de abandono, lo que habilita a las autoridades para intervenir, trasladar al menor a una Comisaría de Familia y activar medidas de restablecimiento de derechos. En estos casos, los padres pueden enfrentar amonestaciones administrativas, además de una orden de comparendo conforme a lo estipulado en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801 de 2016).

Las acciones de control también han llegado a establecimientos abiertos al público, donde han sido encontrados menores de edad sin supervisión. En dichos casos, se ha procedido a suspender temporalmente la actividad económica del lugar y aplicar las medidas correspondientes tanto a los propietarios como a los adultos responsables de los menores.

Otro foco de preocupación es el entorno escolar. Las autoridades han intensificado la vigilancia en las afueras de instituciones educativas, con el fin de evitar que personas externas influyan en el consumo de sustancias psicoactivas por parte de los estudiantes. Asimismo, se ha reforzado el control sobre dispositivos como los vapers, luego de la reciente modificación a la Ley 30, que los incluye como productos derivados del tabaco y, por tanto, restringidos para menores de edad.

En cuanto a los adolescentes que participan en piques ilegales con motocicletas, se activan dos vías sancionatorias: por un lado, las acciones relacionadas con la protección del menor; y por otro, las infracciones de tránsito, que pueden incluir la falta de licencia, seguro obligatorio o revisión técnico-mecánica.

Las autoridades reiteran su llamado a los padres de familia y representantes legales para que asuman un rol activo en la supervisión de sus hijos, con el fin de prevenir estas situaciones que pueden derivar en consecuencias legales y poner en riesgo la integridad de los menores.

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