En un hecho sin precedentes para el Valle del Cauca, el emprendimiento bonaverense ‘Curachón’, dedicado a la producción artesanal de viche, obtuvo el primer registro sanitario especial en la categoría Artesanal Étnica otorgado por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Este reconocimiento pone en valor una bebida ancestral emblemática del Pacífico colombiano, reforzando la identidad cultural y abriendo nuevas posibilidades para su comercialización formal.

El registro sanitario especial para ‘Curachón’ representa un avance importante para los productores de viche en la región, quienes ahora cuentan con un marco legal que les permitirá ampliar su acceso a mercados con garantías de calidad y seguridad. Colombia es el segundo país en otorgar este tipo de registro para productos artesanales étnicos, y ‘Curachón’ es pionero en el Valle del Cauca en obtenerlo.

Jovi Aragón Hurtado, representante legal de ‘Curachón’, destacó la importancia de este logro para el ecosistema vichero regional: “Este registro abre las puertas para que otros productores de los cuatro departamentos del Pacífico puedan formalizar su actividad, obtener su propio registro sanitario y comercializar sin obstáculos sus productos”.

Aunque la certificación facilita la comercialización del viche, la regulación vigente establece que sus derivados deberán esperar hasta 2026 para iniciar los trámites de autorización sanitaria, conforme a la Ley 2158 de 2021. Así lo explicó Marta Ramírez, gerente de la Unidad de Rentas del Valle, quien resaltó la importancia de cumplir con la normativa para garantizar la legalidad y sostenibilidad del sector.

Desde hace varios años, diversas iniciativas han impulsado el reconocimiento del viche como patrimonio cultural y producto económico fundamental para las comunidades del Pacífico. En 2019, el Valle del Cauca fue pionero en declarar el viche y sus derivados como patrimonio del departamento, acompañando a los productores con dotación de insumos y la creación de fondos para su desarrollo.

Este avance marca un hito en la defensa y promoción de tradiciones ancestrales, fortaleciendo no solo la identidad cultural sino también el desarrollo económico de los artesanos y productores locales que, a través de este licor, mantienen viva una herencia que trasciende generaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *