En una operación militar desarrollada en el departamento del Chocó, fue capturado un presunto cabecilla del Grupo Armado Organizado – ELN, identificado como alias ‘Urielito’, señalado de planear y coordinar acciones terroristas en esta región, entre ellas el anunciado paro armado que buscaba intimidar a la población civil.
La captura se produjo en zona rural del municipio de Bajo Baudó, donde unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 22, adscritas a la Brigada de Infantería de Marina No. 2 de la Fuerza Naval del Pacífico, adelantaban operaciones de control territorial intensificadas por las recientes amenazas del grupo insurgente. El operativo se realizó con apoyo de inteligencia militar y en coordinación con la Policía Nacional.
Alias ‘Urielito’, quien llevaba más de 10 años en las filas del ELN, era considerado objetivo de alto valor por las autoridades. Según información de inteligencia, habría participado en múltiples ataques contra la Fuerza Pública, extorsiones a comerciantes y control ilegal de rutas fluviales en los ríos Baudó y Docampadó. Además, sería el encargado de coordinar el cobro de “vacunas” en los municipios de Bahía Solano, Juradó y Nuquí, y de sembrar terror entre las comunidades mediante amenazas y panfletos intimidatorios.
La Armada de Colombia intensificó su presencia en la región tras los anuncios del ELN sobre un paro armado, desplegando 12 unidades fluviales, puestos avanzados de combate y más de 340 tripulantes comprometidos con salvaguardar la vida, la libre navegación y el desarrollo del comercio en la zona.

“La captura de este individuo representa un golpe significativo contra las intenciones del ELN de generar zozobra en el Chocó. Reafirmamos nuestro compromiso de proteger a la población civil y mantener la seguridad en esta región”, señaló el comandante de la Fuerza Naval del Pacífico.
Alias ‘Urielito’ fue puesto a disposición de las autoridades judiciales competentes y deberá responder por los delitos de concierto para delinquir, extorsión agravada, desplazamiento forzado y terrorismo.
Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad chocoana para no ceder ante la intimidación y continuar denunciando cualquier actividad sospechosa que ponga en riesgo su seguridad. La presencia militar se mantendrá de forma permanente en los municipios afectados, con el objetivo de garantizar el orden público y el respeto por los derechos fundamentales de los habitantes.
