A sus 10 años, Dahiana Martínez representa el espíritu del deporte tulueño. La pequeña judoca, que entrena en una escuela local, ha demostrado que la constancia y la pasión no tienen edad. Desde que conoció el judo, Dahiana se enamoró de las técnicas, la concentración y la fortaleza que exige esta disciplina. “He aprendido mucho y me ha gustado por las técnicas. Quiero salir adelante”, comentó.
La deportista asegura que el ambiente de compañerismo la motiva cada día. “Aquí, si uno no sabe, le ayudan a aprender”, afirmó, resaltando el trabajo en equipo que caracteriza a su grupo de entrenamiento.

Dahiana también aprovechó para invitar a otros niños a practicar este deporte: “Los invito a que vengan y metan su corazón al judo para que puedan aprender y salir adelante.”
Su entusiasmo y disciplina son ejemplo del crecimiento del judo infantil en Tuluá, una de las bases del deporte formativo en el Valle del Cauca.
