Luego del movimiento sísmico registrado en la región, nueve equipos de evaluación y respuesta recorrieron diferentes sectores de Tuluá para verificar las condiciones de edificaciones que requerían una revisión prioritaria.

Los grupos estuvieron conformados por ingenieros, arquitectos, profesionales en Seguridad y Salud en el Trabajo, personal técnico y voluntarios de la brigada de emergencias de la Alcaldía.

Durante las jornadas fueron inspeccionados colegios, centros de salud, universidades, iglesias, supermercados, edificios institucionales y otros establecimientos, con el propósito de identificar posibles daños estructurales o situaciones que pudieran representar un riesgo para la comunidad.

Las evaluaciones permitieron recopilar información sobre las condiciones de las estructuras y establecer cuáles requerían una valoración especializada o medidas preventivas.

La información obtenida sería utilizada para elaborar un diagnóstico y definir las acciones necesarias en cada uno de los puntos inspeccionados.

También se evaluaron las condiciones requeridas para garantizar la continuidad de los servicios esenciales en el municipio.

Los equipos permanecieron desplegados en los sectores priorizados mientras avanzaba la consolidación del diagnóstico técnico de las afectaciones ocasionadas por el movimiento sísmico.

Con los resultados de las inspecciones, la Administración Municipal, en coordinación con Gestión del Riesgo y las entidades competentes, definiría las acciones preventivas necesarias.

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