La red hospitalaria del Valle del Cauca continuaba bajo seguimiento tras las afectaciones ocasionadas por el movimiento sísmico registrado en el departamento.
Desde el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres, CRUE, se realizaba el monitoreo de los centros asistenciales para establecer el nivel de daños y su capacidad de atención.
Según el reporte entregado por la Secretaría de Salud del Valle, varios hospitales presentaban agrietamientos en paredes, caída de techos y algunas dificultades relacionadas con los servicios de energía y agua. Sin embargo, la mayoría mantenía habilitados sus servicios de urgencias.
El Hospital de El Águila era uno de los centros con mayor afectación. La Secretaría de Salud reportó daños cercanos al 100 por ciento de su infraestructura.
En Cali, el Hospital Universitario del Valle también registraba afectaciones en áreas de pediatría, medicina interna y ginecobstetricia. Aunque el servicio de urgencias continuaba funcionando, se había presentado un incremento en la demanda de atención.
Por su parte, la infraestructura de las dos sedes de la Fundación Valle del Lili no presentaba afectaciones de consideración, pero la capacidad para recibir pacientes hospitalizados se encontraba limitada.
Otros centros asistenciales de mediana y alta complejidad mantenían su operación con daños menores, principalmente en elementos de mampostería.
Las autoridades de salud mantenían un plan de contención y seguimiento para atender las necesidades más urgentes y garantizar la continuidad de los servicios, mientras avanzaba el balance de afectaciones en el departamento.
