La edificación resultó afectada por el terremoto del 10 de agosto y actualmente es objeto de evaluación. Desde el Centro de Historia piden buscar alternativas para evitar la pérdida de este referente histórico del municipio.

La histórica Casa de las Tribunas, ubicada en la esquina de la carrera 26 con calle 27, frente al Parque Cívica Boyacá, se encuentra bajo evaluación luego de las afectaciones ocasionadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.

Los daños registrados en la estructura quedaron evidenciados, entre otros elementos, en un video ciudadano que muestra el impacto que tuvo el movimiento telúrico sobre la edificación.

La Casa de las Tribunas es considerada uno de los inmuebles representativos de la memoria histórica y cultural de Tuluá. De acuerdo con registros históricos, en este lugar habría pernoctado el libertador Simón Bolívar, hecho que le otorga un valor adicional dentro del patrimonio local.

Seguridad estructural frente al valor histórico

La situación plantea uno de los dilemas que enfrenta Tuluá después del terremoto: cómo garantizar la seguridad de la población sin perder edificaciones que hacen parte de la historia del municipio.

Ante la posibilidad de que las condiciones estructurales lleven a considerar una eventual demolición, desde el Centro de Historia de Tuluá se hizo un llamado a evaluar alternativas que permitan preservar el inmueble y su memoria histórica.

Sin embargo, cualquier decisión deberá partir de los resultados de las evaluaciones técnicas que determinen si la estructura puede ser recuperada, reforzada o requiere otro tipo de intervención.

La protección del patrimonio no puede desligarse de la obligación de garantizar la seguridad de quienes transitan o permanecen en el sector. Por eso, el reto está en establecer, con criterios técnicos y patrimoniales, si existe una alternativa que permita conservar la edificación sin poner en riesgo a la comunidad.

Una decisión que trasciende una edificación

La Casa de las Tribunas no representa únicamente una construcción antigua. Su eventual pérdida significaría también la desaparición de un elemento físico de la memoria de Tuluá.

Por ahora, el inmueble continúa a la espera de una definición sobre sus condiciones estructurales. Mientras avanzan las evaluaciones, el debate sobre su futuro pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de que la reconstrucción posterior al terremoto tenga en cuenta no solo la recuperación de infraestructura, sino también la protección del patrimonio histórico y cultural del municipio.

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