A las 6:28 de la tarde de este martes 25 de agosto fue desmontada la torre de la iglesia San Bernabé, ubicada en el centro de Bugalagrande, debido a las afectaciones estructurales ocasionadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
El procedimiento se realizó bajo medidas de seguridad y fue seguido de cerca por decenas de habitantes que llegaron hasta el sector para observar el retiro de una estructura que durante décadas hizo parte del paisaje urbano y de la identidad del municipio.
La decisión de desmontar la torre estuvo relacionada con los daños que sufrió la edificación durante el movimiento telúrico y con la necesidad de adoptar medidas frente a las condiciones estructurales que presentaba.
Una estructura ligada a la historia del municipio
Más allá de su función arquitectónica, la torre de la iglesia San Bernabé estaba vinculada a la memoria colectiva de varias generaciones de bugalagrandeños.
La parroquia ha sido escenario de primeras comuniones, confirmaciones, matrimonios, celebraciones religiosas y despedidas de familiares y amigos. Durante décadas, sus espacios estuvieron relacionados con momentos significativos de la vida de numerosas familias del municipio.
En torno al templo también se construyeron historias relacionadas con sacerdotes, familias y habitantes que participaron de una u otra manera en la vida de la parroquia y encontraron allí un lugar para sus celebraciones y prácticas religiosas.
Por esta razón, el desmontaje de la torre no fue observado únicamente como una intervención sobre una estructura afectada por el terremoto. Para muchos habitantes representó también la transformación de uno de los elementos reconocibles del paisaje de Bugalagrande.
El terremoto cambió parte del paisaje de Bugalagrande
El retiro de la torre evidencia una de las consecuencias que dejó el terremoto del 10 de agosto sobre las edificaciones que hacen parte de la historia y la vida cotidiana de los municipios afectados.
Ahora serán las evaluaciones y decisiones técnicas las que determinarán las intervenciones que requiera el templo y el futuro de las estructuras que permanecen afectadas.
La torre de San Bernabé ya no estará en el horizonte cotidiano de Bugalagrande, pero su presencia durante décadas quedó asociada a los recuerdos de quienes crecieron observándola.
El terremoto modificó físicamente una parte de este símbolo del municipio; sin embargo, las historias construidas alrededor de la iglesia permanecen en la memoria de sus habitantes.
