El intercambiador vial de la carrera 40 en Tuluá avanza hacia una de sus etapas principales con el inicio de la construcción de dos puentes elevados, estructuras que buscan mejorar la circulación vehicular y reducir las paradas en los semáforos de este corredor.

Cada puente tendrá 12,50 metros de longitud y 10 metros de ancho, permitiendo dar continuidad al tránsito por el nivel superior. Actualmente, las labores se concentran en la construcción de las bases que soportarán las estructuras.

En el nivel inferior está prevista la construcción de una rotonda que permitirá organizar los diferentes movimientos vehiculares y facilitar la conexión entre las vías.

De acuerdo con la proyección de la obra, durante las próximas semanas los trabajos podrían avanzar a un mayor ritmo, debido a que esta etapa presentaría menores dificultades constructivas.

La expectativa es que para diciembre gran parte del intercambiador pueda estar habilitada y en funcionamiento. Posteriormente quedarían labores complementarias como acabados, adecuación de zonas verdes y siembra de árboles.

La obra sería el primer intercambiador vial de estas características en Tuluá y busca intervenir uno de los principales accesos al municipio.

La comunidad y los usuarios de este corredor serán quienes finalmente podrán evaluar el impacto que tenga la nueva infraestructura sobre la movilidad del sector.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *