La red hospitalaria del Valle del Cauca avanza en un proceso de reorganización para mantener la atención de los pacientes en los municipios donde la infraestructura de salud resultó afectada por el terremoto del pasado 10 de agosto.

La estrategia contempla la habilitación de espacios disponibles, el traslado temporal de algunos servicios y la articulación entre hospitales públicos y privados de municipios cercanos, con el propósito de aprovechar la capacidad instalada y garantizar la atención de acuerdo con las necesidades de cada territorio.

Uno de los casos más críticos se presenta en El Águila, donde el Hospital San Rafael perdió el 100 % de su infraestructura. Ante esta situación, las autoridades habilitaron la antigua sede hospitalaria y establecieron mecanismos de apoyo con municipios cercanos, entre ellos Ansermanuevo, para mantener la prestación de los servicios de salud.

En Roldanillo, el Hospital Departamental San Antonio registra afectaciones cercanas al 80 % de su infraestructura. Pese a los daños, el centro asistencial mantiene habilitados servicios como urgencias y quirófanos, lo que permite continuar atendiendo procedimientos y contribuir a descongestionar otros hospitales de la región.

47 instituciones fueron evaluadas

La Secretaría Departamental de Salud realizó un diagnóstico en 47 instituciones hospitalarias del Valle del Cauca para establecer el nivel de afectación de la infraestructura y determinar las medidas necesarias para mantener la prestación de los servicios.

El diagnóstico permitió identificar los principales daños y diseñar una estrategia de redistribución de servicios, buscando que las instituciones que conservan capacidad operativa puedan asumir parte de la demanda de los hospitales afectados.

A esta situación se suma la afectación del Hospital Universitario del Valle, que perdió una capacidad equivalente a 250 camas como consecuencia de los daños ocasionados por el terremoto.

La reorganización de la red representa una nueva fase en la atención de la emergencia. El reto para las autoridades será mantener la prestación de los servicios mientras avanzan las evaluaciones, intervenciones y procesos de recuperación de la infraestructura hospitalaria afectada.

La Secretaría Departamental de Salud señaló que la estrategia busca estabilizar la atención, garantizar el acceso de los pacientes a los servicios requeridos y articular los recursos disponibles entre los diferentes municipios e instituciones del departamento.

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