Una de las estructuras más representativas del centro de Bugalagrande será desmontada luego de resultar afectada por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.
Se trata de la torre principal de la parroquia San Bernabé, una estructura que durante años ha hecho parte del paisaje urbano y de la vida cotidiana de los habitantes del municipio. En ella permanecen elementos como el reloj y las campanas, reconocidos por generaciones de bugalagrandeños.
Los daños ocasionados por el movimiento telúrico llevaron a tomar la decisión de desmontar la torre, como parte de las acciones relacionadas con la recuperación y la seguridad de la zona.
El reloj de la parroquia, que años atrás había sido objeto de trabajos de reparación y renovación, vuelve así a ocupar un lugar en la historia reciente del municipio, esta vez como parte de una estructura que deberá ser retirada debido a las afectaciones provocadas por el sismo.
Más que una estructura
Para los habitantes de Bugalagrande, la torre de San Bernabé representa más que un elemento arquitectónico. Durante décadas, sus campanas y su reloj hicieron parte de la rutina de la comunidad y se convirtieron en referentes del centro del municipio.
Su desmontaje supone la desaparición temporal —o definitiva, dependiendo de las decisiones que se adopten posteriormente— de una estructura vinculada con la memoria de varias generaciones.
Mientras continúan las labores de recuperación tras el terremoto, la parroquia San Bernabé enfrenta así uno de los efectos visibles de la emergencia: la pérdida de una estructura que hacía parte del paisaje y de la identidad local.
El desmontaje marca el cierre de una etapa para este referente de Bugalagrande, mientras la comunidad afronta el reto de recuperar los espacios afectados por el movimiento telúrico y preservar, en la medida de lo posible, los elementos que hacen parte de su memoria colectiva.
